24 agosto 2008

Análisis de la final olímpica de baloncesto masculino: España-Estados Unidos


La selección española de baloncesto se ha clasificado para la final de los Juegos Olímpicos de Pekín tras derrotar a Lituania por 91-86. En la final se encontrará a Estados Unidos que ganó por 101-81 a una dura Argentina mermada por la baja de su mejor jugador, Manu Ginobili.

El combinado español ganó en una semifinal más dura de lo esperado a una correosa Lituania que estuvo liderada por Jasikevicius y Jasaitis. El partido no se pareció en nada al amistoso jugado como preparación de los Juegos Olímpicos, y en el cual la selección española apabulló a los lituanos. España salió muy fuerte con canastas de Rudy Fernández y Pau Gasol, el cual cargó de faltas a sus defensores, Javtokas y Petravicius.

A partir del segundo cuarto, los lituanos mejoraron gracias a las asistencias de Jasikevicius y a los triples, faceta en la que destacó el jugador del DKV Joventut, Simas Jasaitis. En cambio, a los españoles les costaba más anotar y acabaron por debajo en el marcador al llegar al descanso. Tras la reanudación, el partido siguió igual bajo la batuta de Jasikevicius que anotaba y dirigía magistralmente a su equipo.

Todo se decidió en el último cuarto donde Pau Gasol ejerció de líder de la selección española, secundado por unos batalladores Felipe Reyes y Carlos Jiménez que defendían a muerte y se hinchaban a coger rebotes.

Por su parte, el combinado estadounidense ganó a una Argentina que plantó cara durante todo el partido, pese a la importante baja de Ginobili. Los norteamericanos jugaron el encuentro más complicado de todo el campeonato ante unos argentinos que defendieron muy bien y evitaron los peligrosos contraataques estadounidenses. Además, en ataque estuvieron liderados por unos grandes Scola y Delfino que superaron una y otra vez la defensa americana, pero no pudieron hacer nada frente al mayor acierto de los norteamericanos

España llega a la final como la mejor defensa del campeonato pero con un juego muy irregular. Además, contarán con la importante baja del base extremeño José Manuel Calderón que tiene una rotura fibrilar. En el partido que disputaron los dos equipos en la primera fase, los estadounidenses pasaron por encima del combinado español como una apisonadora, defendiendo muy fuerte y saliendo con rápidos contraataques. Mientras, los españoles no podían hacer su juego y se atragantaban con la defensa americana.

La selección española además esta echando a faltar la aportación de Navarro, un jugador que no atraviesa por un gran momento de juego y que en campeonatos anteriores siempre ha sido decisivo. Al jugador catalán le falta esa chispa en el uno contra uno, sus triples y sus bombas. Por su parte, Marc Gasol que tendría que ser un jugador más decisivo tampoco esta destacando, le falta ser más contundente debajo la canasta rival y aprovechar su corpulencia en el uno contra uno de espaldas. Garbajosa no empezó bien el campeonato, pero en los últimos partidos esta mostrando un gran nivel, sobretodo defensivo, solo le falta mejorar su aportación en ataque y estar acertado en los triples. Si España consigue recuperar el mejor nivel de estos tres jugadores podrá plantar mucha más cara a los estadounidenses.

Además, el combinado español debe mostrar su mejor nivel defensivo, con ayudas de todos los jugadores y esas variantes tácticas como la defensa zonal o la presión por toda la pista, a las que nos tiene acostumbrados el técnico madrileño, Aíto García Reneses, y que no se hicieron en el partido de la primera fase contra los americanos. También es básico conseguir un gran balance defensivo para evitar los rápidos contraataques norteamericanos que nos hicieron mucho daño en el primer partido.

Lo que no se debe hacer es obsesionarse con buscar a Pau Gasol en ataque, es importante que se juegue en equipo y que todos los jugadores tengan confianza para poder anotar. Tampoco hay que salir a la pista acojonados por jugar contra los mejores jugadores del planeta como sucedió en el primer partido. Es importante no bajar nunca los brazos pese a que el equipo estadounidense se vaya en el marcador, si se llega a los últimos minutos con una diferencia por debajo de los 10 puntos, los americanos se pueden poner nerviosos. También seria positivo para los intereses españoles que de una vez por todas, los árbitros señalen todos los pasos de los jugadores norteamericanos que sacan mucha ventaja a sus defensores gracias a esa violación del reglamento.

Realmente, el partido será complicado para España porque enfrente estarán algunos de los mejores jugadores del mundo como Kobe Bryant o Lebron James. Y encima esta vez el equipo norteamericano si que esta muy motivado para conseguir el oro después de varios campeonatos fracasando por no llevar un equipo competitivo o que jugaba sin ganas y de forma muy individualista. El equipo americano nos tenía ganas en el primer partido, porque querían ganar a los actuales campeones del mundo. Lo bueno es que ya lo han hecho y puede que se confíen y bajen la intensidad en la final, aunque hay que recordar que son la mejor selección en ataque.

Una selección norteamericana que tiene a tres jugadores en el banquillo que apenas cuentan para el seleccionador, como son Carlos Boozer, Michael Redd y Prince, una circunstancia que debería aprovechar España que siempre utiliza a todos sus jugadores para desgastar a los norteamericanos. También seria importante buscar pelotas interiores para los jugadores españoles que sean defendidos por Howard y cargarlo de faltas, ya que es el único pívot fuerte que tienen los americanos e intimida mucho a los rivales. Estados Unidos es la favorita de cara al partido de mañana, pero España aun no ha dicho su última palabra...